sábado, 29 de noviembre de 2014

Un mal día en clase


Otra vez ha tenido un mal día en clase... ¡Demasiado malo como para que ella se hubiera puesto a llorar! Resulta que los compañeros de clase no paraban de burlarse de Amy, y como ella tiene un genio tan vivo, se puso a gritar, a insultar, a patalear, y les propinó palizas varias a los chicos, y debido a ello se ganó la bronca de los profesores. Amy estuvo replicando a los profesores que los chicos le estaban provocando, pero no sirvió de nada. Las broncas cayeron igual. Y encima los compañeros no paraban de burlarse. Antes por cualquier cosa, ahora por que no podía escapar de las riñas de los profesores.

La ira le podía. Las ganas de llorar también. Llegó a casa llorando, se sentó sobre la hierba y siguió llorando aún más, desconsoladamente. Stitch se preocupó al verla así, y fue rápido a consolarla. Se sentó al lado de Amy, le abrazó, le acarició, y le dijo tan dulcemente:

-Oohhh... ¿Otra vez en clase meterse con Amy? Tranquila, Amy, Stitch contigo. Ni caso a esos idiotas. ¿Oki taka?

Qué bien sienta tener un amigo a tu lado cuando has tenido un día malísimo.

1 comentario:

  1. Un amigo siempre estará con uno cuando lo necesita. Es muy bonito tener un amigo y ser amigo

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